Njordr

Njordr es el dios nórdico del mar y los océanos, así que se podría decir que es la representación en esta cultura, de los conocidos dioses Poseidón y Neptuno de las mitologías griega y romana, respectivamente.

Es una de las deidades más importantes del panteón nórdico, sobre todo por ser partícipe de la guerra entre los dioses, en la que los vanir, criaturas lideradas por él, fueron los grandes perdedores.

Njordr y sus gemelos

El dios del mar y de los océanos se casó con la diosa Nerthus, con ella engendró a dos hijos, que fueron gemelos y adoptaron los nombres de Freyr y Freyja. Lo particular de la unión de Njordr con Nerthus es que su consorte también era su hermana.

Él junto con hermana y esposa Nerthus, son los líderes de los vanir. Njordr no solo es dios del mar y los océanos, sino también de la pesca y la navegación, lo que le convierte en el todopoderoso de todos los mares.

El también conocido como el dios de la fertilidad, solía ser invocado por vikingos y marineros para ayudar a aplacar las tormentas, así como también para tener suerte en la pesca, en los viajes marítimos y en los negocios en general.

Njordr condenado a quedarse en Asgard

Un episodio importante en la vida del dios del mar fue la batalla que tuvo lugar en contra de los dioses æsir y en la que estos últimos salieron victoriosos. Resulta que Njordr, junto con sus gemelos, fue tomado como rehén por esa legión de dioses liderados por Odín, y obligados a partir a Asgard.

Los asgardianos miraban con malos ojos el incesto, de manera que tuvo que ocultar su matrimonio con Nerthus y no volvió a mencionarla jamás para no ser condenado por estar casado con su propia hermana.

Al final, el dios del mar se vio obligado a dejar a su esposa para poder tener tranquilidad y paz dentro de Asgard, pues de lo contrario, tendría una vida miserable dentro del palacio de Odín.

Un nuevo matrimonio

En venganza por un rapto ocurrido anteriormente, los liderados por Odín mataron al gigante þjazi, así que su hija juró venganza y fue a Asgard en búsqueda de respuestas y sangre. Cuando llegó, los asgardianos entendieron su lucha y le ofrecieron en recompensa, que escogiera a un hombre para casarse.

La única traba que le pusieron a Skadi para escoger esposo fue que lo escogiera solo con mirarle los pies. Siendo de esa manera, ella escogió los pies más limpios, pensando que se trataba del segundo hijo de Odín, popular por su gran belleza.

En lugar de ser este el escogido, quien tenía los pies más limpios fue Njordr, así que se casó con él sin pensarlo dos veces. A pesar de los altos y bajos, el matrimonio de ambos fue relativamente bueno y duradero.

Necesitaban un lugar para vivir y no podían ponerse de acuerdo de donde sería porque a Skadi no le gustaba la playa, pero a Njordr no le agradaba el hielo o el frío, de manera que convinieron vivir por nueve días en el lugar preferido de Skadi y tres noches cerca de la playa.

Promesa después del Ragnarök

Una promesa que se le hizo a Njordr, el dios del mar, fue que después del Ragnarok, que es la batalla del fin del mundo, tendría la posibilidad de regresar junto con los vanir. Al menos así lo dice parte de los textos en los que se describe la batalla de la que fue partícipe este personaje, en compañía de otros dioses populares de la literatura nórdica y germánica.