Asclepio

En la Antigua Grecia, Asclepio era un héroe y un dios de la medicina, la curación y los médicos. Su símbolo es un bastón -llamado la vara de Caduceo- con una serpiente envolviéndolo, que aún hoy se utiliza como símbolo de las farmacias. La palabra “farmacia” también viene del griego, que significa medicina.

Asclepio, héroe y dios de la medicina

Según la mitología griega, los padres de Asclepio eran Apolo (una de las principales figuras divinas de la Antigua Grecia) y la princesa Coronis o la princesa Arsinoe. Estaba casado con Epione, la diosa del dolor calmante, y juntos han tenido cinco hijas y tres hijos. Una de sus hijas más famosas es Hygea, la diosa de la salud y la limpieza, de donde viene la palabra “higiene”.

Asclepio apenas escapó a la muerte cuando nació: su madre murió durante el parto, y fue rescatado por su padre, Apolo, quien primero lo sacó del vientre de su madre, y luego lo llevó a un centauro, -una criatura mítica mitad humana y mitad caballo- para enseñarle el arte de la medicina, mientras crecía. Quirón, el centauro hizo lo que Apolo le pidió, y Asclepio creció para ser un hombre con tal conocimiento de la curación y la medicina, que fue mayor que el de Quirón o incluso el de Apolo.

Asclepio se volvió tan poderoso, que fue capaz de curar a todos los humanos, incluyendo a los que estaban muriendo, e incluso pudo devolverlos a la vida después de la muerte. La gente lo amaba y lo consideraba un héroe. Con el tiempo, otros dioses también se dieron cuenta de esto, y a muchos de ellos no les gustó.

El enfado de Hades

Hades, el dios del inframundo estaba especialmente enfadado. Quería que las almas entraran en su reino, pero con Asclepio curando a la gente, cada vez morían menos, con cada vez menos almas que acoger en el Inframundo. Hades decidió hablar con su hermano, Zeus, que era el dios principal, para matar a Asclepio.

Apolo intentó detener a Zeus, su padre, pero no tuvo éxito. Zeus, enojado porque Asclepius no le pidió permiso para revivir a los muertos, mató a Asclepius con un poderoso rayo, para darle una lección. Después de su muerte, Zeus tomó el cuerpo de Asclepio en el cielo y lo colocó en una constelación, que se conoce como el “Sostenedor de Serpientes” hoy en día.

Muchos templos de curación -llamados “asclepeiones”- fueron construidos en honor a Asclepio en la Antigua Grecia. Algunos de los más grandes funcionaban en Trikala, Epidauro, o en la isla de Kos, donde muchos peregrinos viajaban durante siglos, participando en rituales, esperando una curación milagrosa. Algunos de estos rituales utilizaban serpientes que vivían en la tierra y que no eran venenosas, que más tarde recibieron sus nombres de Asclepio, llamadas Serpientes de Esculapio.

Asclepio y sus poderes curativos también son recordados usando su nombre para un grupo de plantas -Asclepias, o algodoncillo- que fueron y siguen siendo usadas con fines medicinales hoy en día.

Asclepio, hijo de Apolo

Asclepio es considerado el hijo de Apolo, junto con una de sus tantas amantes, Coronis. Este personaje es descrito como una de las más importantes figuras de la medicina clásica, o sencillamente como el dios de la medicina. Su madre era una mortal de Tesalia que decidió entregarse en cuerpo y alma al dios sol Apolo, quedando rápidamente embarazada. 

Su madre, Coronis, al verse en aquella situación de embarazo, decidió casarse con Ischis; por esta razón Apolo entró en cólera y juró matar a Ischis, como de hecho lo hizo. Apolo estaba deshecho por la traición de Coronis, por lo que la hermana de Apolo, Artemisa, se encargó de matar a Coronis echándola en una paila de fuego. En el momento en el que Artemisa cometió el acto, Apolo sacó al bebé que Coronis llevaba en su vientre y lo entregó al centauro Quirón. 

Gracias a este centauro que salvó la vida de Asclepio, este se abrió paso en la vida y en las artes curativas, tal y como iba aprendiendo con el centauro que lo crió. Tanto fue perfeccionando sus habilidades y sus especialidades curativas que desarrolló la posibilidad de regresar a las personas a la vida. Ante esta situación Zeus comenzó a tener un poco de miedo de que el más allá quedara sin población, por lo que decidió enviar un rayo que acabara con la vida de Asclepio, pero con la salvedad de que al morir subiría al cielo para convertirse en deidad. 

Familia, descendencia y recuerdo

Algo interesante sobre Asclepio, es que en la novela El Templo de Horus, que fue presentada por Bernard Simonay, Asclepio es reconocido como el recuerdo de un viejo culto a una deidad egipcia que había vivido 2000 años antes de la presencia de Asclepio, de nombre Imhotep. Este dios egipcio fue reconocido como uno de los primeros científicos de la historia, siendo que dominaba las ciencias médicas, astronómicas y de ingeniería. 

Volviendo a Asclepio, según Simonay esta figura sería comparado con el propio Imhotep dado a su parecido con respecto a los conocimientos que tenía. Toda su familia, de hecho, tenía dotes médicos. Su esposa Epíone, calmaba el dolor de los humanos. Su hija, Higea, era el símbolo de la prevención. Panacea, su otra hija, representaba el tratamiento ante una enfermedad. 

Su hijo Telesforo representaba la curación y la convalecencia. Sus otros dos hijos Macaón y Podalirio eran dioses protectores de todos los médicos y cirujanos. Según la Ilíada, estos dos últimos hijos lucharon en la guerra de Troya y ambos serían pretendientes de Helena. En otros textos, además, se habla de otras hijas de Asclepio, entre ellas Yaso, Egle que representaba el brillo sanador, y Aceso que era la interpretación literal del “sanar”. 

Según dichos populares y varios textos mitológicos, la familia de Hipócrates, el llamado padre de la medicina, presuntamente descendía de este dios de la medicina griega. Hipócrates vivió en la antigua Grecia y es reconocido como el más importante expositor de la medicina antigua. 

Culto a la sanación y la medicina

En la antigua Grecia, el culto a la sanación, la salud y la medicina, no se inició sino hasta el siglo sexto antes de Cristo, sin embargo, muchos dioses del panteón griego tenían cierta influencia en la medicina y las artes sanadoras. Siendo de esta forma, la diosa Hera, era la patrona de las parturientas. Atenea, que era patrona de la sabiduría, también lo era de la vista. Quirón era el patrón de la salud. De ese modo también nacieron otras deidades como Asclepio, Melampo y Aquiles. 

Todas estas divinidades que cuentan con dotes e influencias médicas, provienen de una raíz en común, que es Apolo. Quizás el símbolo de la medicina actual, tenga su origen en el símbolo con el que se representaba al dios Asclepio de la medicina, que era una serpiente enrollada en un bastón.